El embarazo en las adolescentes es una situación especial, pues se tratan de niñas que por su configuración anatómica y psicológica aún no han alcanzado la madurez necesaria para cumplir dicho rol.
Los factores que determinan los embarazos en adolescentes varían de acuerdo a las características socioculturales de las poblaciones.
El embarazo en adolescentes no es un patrón culturalmente aceptado Lima, por su componente religioso y conservador.
La OMS define como adolescencia al "período de vida en el cual el individuo adquiere la capacidad reproductiva, transita los patrones psicológicos de la niñez a la adultez y consolida la independencia socio económica" Según las diferentes edades, se puede dividir al adolescente en tres etapas:
1. Adolescencia Temprana (10 a 13 años): Biológicamente, es el periodo peripuberal, con grandes cambios corporales. Psicológicamente el adolescente comienza a perder interés por los padres e inicia amistades básicamente con individuos del mismo sexo.
2. Adolescencia media (14 a 16 años): Es la adolescencia propiamente dicha; cuando ha completado prácticamente su crecimiento y desarrollo físico. Generalmente es la edad promedio del inicio de la actividad sexual.
3. – Adolescencia tardía (17 a 19 años): En esta etapa, los adolescentes casi no presentan cambios físicos y aceptan su imagen corporal; se acercan nuevamente a sus padres y sus valores presentan una perspectiva más adulta; desarrollando su propio sistema de valores con metas vocacionales reales.
Es importante conocer las características de estas etapas de la adolescencia, debido a las variaciones individuales y culturales que atraviesan los adolescentes, para interpretar actitudes especialmente durante un embarazo sabiendo que una adolescente que se embaraza se comportará como corresponde al momento de la vida que está transitando, sin madurar a etapas posteriores por el simple hecho de estar embarazada.
El embarazo en la adolescencia se define como “el que ocurre desde la menarca, o cuando la adolescente es aún dependiente de su núcleo familiar". La tasa de fecundidad adolescente ha ido disminuyendo desde los años 50 pero en forma menos marcada que la tasa de fecundidad general, condicionando un aumento en el porcentaje de hijos de madres adolescentes sobre el total de nacimientos.
La fecundidad adolescente es más alta en países en desarrollo y entre clases sociales menos favorecidas, haciendo pensar que se trata de un fenómeno transitorio porque, de mejorarse las condiciones pedagógicas como culturales, esta podría descender.
Según otros especialistas como sociólogos, la disminución de las tasas de fecundidad adolescente están cada vez más lejos, ya que el deterioro de las condiciones socioeconómicas globales hace que se dude sobre la posibilidad de que la mayoría de los países realicen más inversiones en sus sistemas educacionales y de salud.
La proporción de jóvenes que han iniciado relaciones sexuales va en aumento y la edad de inicio sexual está disminuyendo, pero la capacidad para evitar el embarazo no acompaña a este comportamiento.
Hace algunos meses, en una encuesta realizada a una población adolescente de colegios del estado, se observó que la edad promedio de inicio de relaciones sexuales, es de 14,6 años para varones y 15,3 años para mujeres, variando la proporción según el lugar donde se encontraban sus centros educativos. El 95% de los adolescentes de la encuesta manifestaron tener información sobre cómo evitar el embarazo. Un 70% de los que mantenían relaciones sexuales utilizaban algún método efectivo para evitar el embarazo en la primera relación, disminuyendo ese porcentaje en las siguientes relaciones, siendo el preservativo el método más utilizado.
El embarazo en las adolescentes se ha convertido en seria preocupación para varios sectores sociales desde hace ya unos 15 años pues en cuanto a la salud, no solo existe el riesgo de quedar embarazada sino también, adquirir alguna enfermedad de transmisión sexual o el someterse a abortos en clínicas clandestinas que muchas veces tienen como resultado la muerte de la paciente o infecciones graves que las dejan estériles para el resto de sus vidas.
Cuando la adolescente se embaraza inicia un complejo proceso de toma de decisiones y, hasta decidirse por uno, aparece siempre el aborto como única vía de escape y solución a sus “problemas”. En algunos casos puede que el tener un hijo forme parte del proyecto de vida de una pareja de adolescentes, pero el embarazo en ellos es considerado como una situación problemática por los sectores involucrados. En todo caso, esta "problematización" se aplicaría a algunos estratos sociales, pero no a todos los embarazos en adolescentes pues el considerarlo un "problema", exige aplicar técnicas que aporten soluciones implementando de manera eficaz acciones preventivas adecuadas. Por ello es conveniente la realización de un programa de “salud integral del adolescente” que abarque todas estas variantes para el óptimo desarrollo tanto físico como mental de los jóvenes; permitiendo encuadrar todos los embarazos que ocurran a esta edad, brindando asistencia integral a cada madre adolescente, a sus hijos y sus parejas aportando elementos para su desarrollo.
LA VISIÓN PSICOSOCIAL EN LIMA
En el mundo hay diversas clasificaciones sociales en cuanto a la iniciación sexual de los adolescentes. Lima como se sabe, aún es una ciudad acatada a normas y tabúes en los cuales, por ser una sociedad restrictiva, aconseja la castidad prematrimonial, otorgando al varón cierta libertad. Presentando ambivalencia respecto al sexo. En cambio, en sociedades desarrolladas como la europea, se tolera ampliamente la sexualidad, con algunas prohibiciones formales permitiendo dichas relaciones entre adolescentes y permitiendo el sexo prematrimonial.
Conocer los factores determinantes del embarazo en adolescentes, permite detectar a las jóvenes en riesgo para así extremar la prevención. Las razones que impulsan a una adolescente a continuar el embarazo hasta el nacimiento, pueden ser las mismas que la llevaron a embarazarse. Pero también existe otra variante, conocidos como los factores determinantes del por qué una joven queda embaraza, en la mayoría de los casos es por haber tenido relaciones sexuales sin el uso de anticonceptivos, mientras que otro factor que se presenta en un menor porcentaje es la violación ya sea por extraños o por integrantes de su propia familia como padres, tíos, hermanos, etc.
ACTITUDES HACIA LA MATERNIDAD
Debido a que una adolescente no está mentalmente preparada para afrontar el hecho de ser madre, surgen temores propios de la edad y es que aun no dejan de ser niñas y ya tienen en mente la responsabilidad de hacerse cargo de una criatura.
Por ejemplo, en la adolescencia temprana, se exacerban los temores por los dolores del parto; las jóvenes se preocupan más por sus necesidades personales. No identifican a su hijo como un ser independiente a ellas y no asumen su crianza, que finalmente queda a cargo de los abuelos.
En la adolescencia media, ya se tiene establecida la identidad del género, el embarazo se manifiesta en la vestimenta que suelen usar exhibiendo su abdomen gestante. Es muy común que utilicen al feto como "poderoso instrumento" que le afirme su independencia de los padres. Si el padre del bebé la abandona, es probable que inmediatamente constituya otra pareja aún durante el embarazo.
En la adolescencia tardía, es frecuente que el embarazo sea el elemento que faltaba para consolidar su identidad y formalizar una pareja. La crianza del hijo por lo general no tiene muchos inconvenientes.
EL PADRE ADOLESCENTE
Si la adolescente no está preparada para ser madre, menos lo estará el varón porque en la cultura en que se da la maternidad adolescente, es muy común que el varón se desligue de su papel de padre.
Al recibir la noticia de su paternidad, el varón se enfrenta a todos sus mandatos personales y sociales, como también de su dependencia económica y afectiva. Por ello, busca trabajo para mantener su familia, y abandona sus estudios, postergando sus proyectos a largo plazo confundiendo los de mediano con los de corto plazo, comenzando a vivir las urgencias.
Ello lo obliga a ser "adoptado" como un miembro más de su familia política, o ser reubicado en su propia familia como hijo – padre.
A las consecuencias biológicas por condiciones desfavorables, se agregan las psicosociales de la maternidad – paternidad. La madre frecuentemente es la que abandona los estudios al momento de criar al hijo, lo que reduce sus futuras chances de lograr buenos empleos y sus posibilidades de realización personal. Las parejas adolescentes se caracterizan por ser de menor duración y más inestables, lo que suele magnificarse por la presencia del hijo, ya que muchas se formalizan forzadamente por esa situación.
En estratos sociales de mediano o alto poder adquisitivo, la adolescente embarazada suele ser objeto de discriminación por su grupo de amigos, pero tienen el apoyo económico de sus padres para seguir sus estudios y lograrse como profesionales.
Si bien es cierto, el problema no es la falta de educación sexual, sino el modo en que se da. Como consecuencias de ello, los muchachos prefieren informarse por medios no siempre confiables. Y es que la falta de valores tradicionales influye mucho en el comportamiento sexual.
En conclusión, la mala enseñanza de educación sexual en el Perú es causada porque los jóvenes no cuentan con la debida información. Los padres deberían ser los que les enseñen lo que es el sexo, sin deformarlo y llamar a cada parte por su nombre. El Perú necesita educarse mejor y el estado tiene que ponerse las “pilas” para que su país no se quede en la desinformación.


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